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Mostrando entradas de agosto, 2015

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Lo mejor de perder buses en la vida es que a veces tienes suerte y te toca compartir asiento con los ojos más bonitos de toda Guatemala, con los párpados cansado y las ganas de dormir más bonitas que he visto nunca en hora punta, y con los labios rojos que más ganas me han entrado de morder en la vida. Y me empiezan a temblar las rodillas, y no es de nervios, si no de ganas de acercarme un poco más y decirle que su sonrisa es un súper poder, que si quiere ser mi heroína y salvar todas estas heridas antes de que se desangren. Pero justo cuando iba a dar el paso de acercarme y preguntarle qué hora tenía (y morderme el labio mientras mirabas el reloj y no me veías), se ha levantado a recibir a una amiga que bajaba del bus al que iba a subir yo, y se marchan de aquí, y me quedo allí asomado en la puerta del bus viendo como camina y sumando mentalmente la cantidad de cuellos que habrá partido, y que le quedan por partir, por la Gran Vía con su forma de mover el culo. Tomo asiento al lado d...

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Cuando vi tu mirada chocar con la mía, mi corazón y mi alma dejaron de sentir. ¿Como se le puede llamar a esa presión que sientes en el pecho y parte de tu estomago cuando ves que no despega la mirada de ti? Las personas están acostumbradas a sentirlo cada vez que alguien los ve, pero solo nosotros los "anormales" lo llegamos a sentir cuando sentimos que en verdad esos ojos desconocidos, nos cubren de una tranquilidad inmensa. Creo que mi mirada ya estaba predestinada en cruzar por esa carretera cubierta por una noche de color café, en donde tus pestañas tenían la forma de las nubes en el cielo.  Y que decir, luego de un largo tiempo sin poder viajar, y mirando millones de carreteras al día, ninguna se aproxima a la tuya, y confieso que me hace falta viajar por esos baches que me golpeaban, pero a la vez me recibían con una gran caricia.

Wings

Pudimos ser un fue que no será por tu claustrofobia a vivir en el corazón de alguien. Somos una historia  que empieza con un: "Érase una vez un era que nunca fue". Pudimos haber esperado a que todos los semáforos se pusiesen en verde para besarnos mientras estaban en rojo.  Pudimos haber perdido todos los trenes del mundo porque nos servía con mirarnos a los ojos para huir bien lejos.  Nos hemos perdido cientos de cafés con vistas al infinito mientras te escribía notas invitándote a bailar por algún lugar desconocido. Podríamos habernos amado aunque lo hiciésemos mal, como cantar bajo la ducha, pero ser felices dándolo todo. Podríamos haber mantenido siempre la bonita costumbre de hacernos las cosas mal y solucionarlo todo con un buen beso.  Ya no me podrás gustar mientras calles o grites, o me mires con la boca abierta sin decir nada pero diciéndomelo todo. Pudiste ser el clavo que me sacase el otro clavo, pero tu clavo también se ha quedado atascado, y du...