Un papel en tus uñas largas.
Ya te echo terriblemente de menos, echo de menos el espacio entre tus párpados que observaba en las frases incómodas y evitaba en el incómodo silencio. Mi carta es de un desconocido, un desconocido que ya empezaba a amarte, pues con el simple hecho de haber escrito la primera letra en ese papel cuadriculado ya dejaba a simple vista que sentía algo por ti. No sé cómo se encontraban tus manos ese día, talvez no tan cálidas como ahora, pero definitivamente se encontraban hermosas. Y ahí en esas manos, con uñas largas y otras veces cortas y algunas veces pintadas de algún color, he puesto un gran número de letras y de palabras, todas ellas saliendo de lo más sincero y puro de mi alma, a la par de donde te encuentras tú. Y se que a veces no ejerzo lo que escribo, pero el sentimiento y la intención siguen ahí. Amor no dejes que la tormenta reduzca tu velocidad, no dejes que nos separe. Mi amor, por favor no te vayas todavía. Vamos a correr ...