Tierra mojada.
He despertado muy contento, es viernes, ultimo día de clases, ultimo día en el cual le podre pegar mis mis mocos a la mochila de mi compañero, ultimo día para muchas cosas...
Tome mi desayuno y ordene mi mochila, busco entre mis zapatos la pelota de plástico y la he encontrado, encontré mis cuadernos el problema es que no encuentro las pastas de estos.
Mi papa se despide con un beso en mi frente, diciéndome, te veo luego, te portas bien. Le devuelvo el gesto diciéndole que tenga cuidado y lo amo mucho.
La brisa ha estado cayendo desde la madrugada y en cada hora que pasa se agranda mas y ahora es una tormenta.
Espere unos minutos a que pasara la tormenta y ahora se ha vuelto brisa de nuevo, es hora de que me vaya al colegio de una buena vez.
Estaba por dar mi cuarto paso, estaba por despedirme de mamá, estaba por querer seguir respirando el aire y sentir la brisa en mi cara, estaba...
La tierra estaba cayendo sobre mis amigos, sobre mi casa, sobre el parque, sobre la cancha de fútbol. sobre mi familia, sobre mi vida, sobre mis sueños...
Caí boca abajo, y siento un gran pesor sobre mi espalda, al fondo escucho a mi madre gritar hacia mi nombre pero me quede sin voz, ya no siento el aire pasar por mis pulmones, siento miedo y me he puesto a llorar, no me despedí de mi madre, no pegue mis mocos en la mochila de mi compañero, no di mi quinto paso, no pude ver el sol asomarse de nuevo sobre las montañas, me siento indefenso.
Quiero moverme, pero la tierra es muy pesada, cada segundo que pasa el pánico se apodera de mi y siento la tierra comenzar a llenar mis pulmones. Y en un instante todo se lleno de obscuridad, todo se lleno de un silencio, ya no siento miedo, ya no siento la tierra en mis pulmones, ya no siento nada.
A pesar de todo esto se que en un futuro, en este lugar nacerán flores, rosas, margaritas cada uno de diferente color, al igual que las almas que han quedado debajo de ellas. Nuestras almas son las que las harán florecer y en cada hoja y pétalo, estarán nuestros sueños y nuestra vida, que por una extraña razón la tierra nos ha quitado, y que en un par de meses, después de quitar vida, la volverá a dar.
Tome mi desayuno y ordene mi mochila, busco entre mis zapatos la pelota de plástico y la he encontrado, encontré mis cuadernos el problema es que no encuentro las pastas de estos.
Mi papa se despide con un beso en mi frente, diciéndome, te veo luego, te portas bien. Le devuelvo el gesto diciéndole que tenga cuidado y lo amo mucho.
La brisa ha estado cayendo desde la madrugada y en cada hora que pasa se agranda mas y ahora es una tormenta.
Espere unos minutos a que pasara la tormenta y ahora se ha vuelto brisa de nuevo, es hora de que me vaya al colegio de una buena vez.
Estaba por dar mi cuarto paso, estaba por despedirme de mamá, estaba por querer seguir respirando el aire y sentir la brisa en mi cara, estaba...
La tierra estaba cayendo sobre mis amigos, sobre mi casa, sobre el parque, sobre la cancha de fútbol. sobre mi familia, sobre mi vida, sobre mis sueños...
Caí boca abajo, y siento un gran pesor sobre mi espalda, al fondo escucho a mi madre gritar hacia mi nombre pero me quede sin voz, ya no siento el aire pasar por mis pulmones, siento miedo y me he puesto a llorar, no me despedí de mi madre, no pegue mis mocos en la mochila de mi compañero, no di mi quinto paso, no pude ver el sol asomarse de nuevo sobre las montañas, me siento indefenso.
Quiero moverme, pero la tierra es muy pesada, cada segundo que pasa el pánico se apodera de mi y siento la tierra comenzar a llenar mis pulmones. Y en un instante todo se lleno de obscuridad, todo se lleno de un silencio, ya no siento miedo, ya no siento la tierra en mis pulmones, ya no siento nada.
A pesar de todo esto se que en un futuro, en este lugar nacerán flores, rosas, margaritas cada uno de diferente color, al igual que las almas que han quedado debajo de ellas. Nuestras almas son las que las harán florecer y en cada hoja y pétalo, estarán nuestros sueños y nuestra vida, que por una extraña razón la tierra nos ha quitado, y que en un par de meses, después de quitar vida, la volverá a dar.
En memoria de las victimas soterradas la noche del jueves 1 de octubre en El Cambray II, Santa Catarina Pinula, Guatemala.
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