Porque sí
Y quería escribir. Vengo leyendo hace bastante gente que escribe tan lindo, gente linda. Gente que escribe de amor, de odio, de olvido, de recuerdos, que escribe para los demás, para ellos mismos, para su familia, sus amigos, su amor. Me gusta leer. Y hoy no sé exactamente qué estoy por escribir, quiero escribir lo que sea que salga de mí. Siempre que me sentía mal escribía, pero, por primera vez, voy a escribir porque me siento bien. Porque sentirse bien, no quiere decir que todo esté bien. Porque sentirse bien, no quiere decir que no haya un problema atormentándome en casa. Porque sonreír no quiere decir que esté feliz. Porque reír no quiere decir que me de risa. Porque, cuando la lluvia para, no quiere decir que paró. Porque después de cada tormenta sale el sol, pero, a veces, el sol quema. A veces, la tormenta no para nunca, o la tormenta es adentro, en uno mismo. Esa pelea, es difícil llevar. Es difícil porque usualmente uno pelea con uno mismo, me quiero, no me quiero. Me gusto, no me gusto. Hice bien, hice mal. Me gusta esto, pero no esto. Porque la pelea con uno mismo duele más que cualquier otra cosa, y cuesta, creeme que cuesta. Hoy quiero sacar a la luz mi propio pensamiento, quiero sacarme a la luz. Porque a veces hace bien, largar, hablar, escribir. Porque para mí escribir es desahogar, es abrir, es curar. Algo parecido me pasa con leer... leer alimenta mis ganas de escribir, aumenta mi imaginación, y por supuesto, me deja lugar en un espacio que sólo yo conozco. Porque no hay nada que me guste más que un buen libro y capuchino. Porque nada cura más que una caminata sin brújula. Porque no hay ninguna dieta como la del amor. Porque, el abrazo de la abuela, los besos de tu perro, y el te amo de tus amigas es amor. Porque me pasa seguido que el mundo se ponga en mute, y veo cómo los labios de las personas que amo se mueven, veo cómo el sol lo ilumina todo, porque no hay nada como sentir en cámara lenta ese momento cuando sabes que la estás pasando genial, cuando sabes que estás con la persona correcta, en el lugar correcto, en el día correcto. Porque nada se compara a sentir el corazón lleno, la mente vacía por un momento. Porque mientras que la mente busca la felicidad, el corazón la siente. Porque no existe sentimiento como el liberar la verdad de uno mismo. Porque nada se siente mejor como saber que tu ley de vida es la propia, y no la de los demás. Porque cada uno tiene su propio gobierno. Porque la democracia está en uno mismo. No hay nada como el dejarse llevar, como el vivir tus propias reglas, como el saber que hiciste bien, aunque los demás digan que no. Estás acertando cuando sabes que los demás, no son más que tu gobierno propio. Porque no hay mejor placer que besos con amor. Porque nada se siente tan bien como abrazar con el alma. Porque llorar a veces sana. Porque el ser humano está en la constante búsqueda de sentirse bien, y así a veces pierde la oportunidad de sentirse pleno. Porque a veces cuando tenés un mal día, no sentís el te amo de tus amigas, ignoras los brazos de tu abuela, y empujás los besos de tu perro. Porque cuando uno no se siente bien, pierde la oportunidad de sentirse pleno. Y dejame decirte, nunca pierdas esa chance. Que simples detalles pueden hacer de tu día uno mejor. Y si, nada es para siempre. La abuela algún día se va, el perro también, y las amigas a veces terminan siendo desconocidas. Y ahí es cuando se empieza la guerra adentro. A veces se convierte también en una guerra afuera, poniendo caretas y fingiendo, fingiendo ser, estar, sentir. Y cuando es así, la pelea de adentro se ve perdida. Pero nada está perdido, porque las caretas se pueden sacar por una persona correcta. Porque cuando la encontrás dejás de fingir, porque soltás, liberás, y quemás lo que ya no sirve. Porque se puede estar siempre mejor. Siempre, mejor. Y cuando sientas que no hay remedio, que no hay nadie, ni nada. Estás vos. Mirate, porque para tener compañía de afuera primero hay que saber estar solo. Y aunque a veces resulte solitario, muchas veces la soledad es la mejor amiga. Cuando uno se cura adentro, está listo para salir a curar afuera. a veces la religión está en uno mismo. Porque a veces ser tu propio Dios es lo que vale.
Y yo, soy mi propio Dios.
-Ginette Paris. (@GinetteParis)
Gracias por otro liberador artículo, es el segundo que leo, y solo es puro placer, gracias, espero que este pequeño comentario siga dándote combustible para que no se extinga la llama que arde en ti. Saludos
ResponderEliminarGracias por otro liberador artículo, es el segundo que leo, y solo es puro placer, gracias, espero que este pequeño comentario siga dándote combustible para que no se extinga la llama que arde en ti. Saludos
ResponderEliminarMuchísimas gracias por visitar el blog, estas líneas las escribió una amiga, más abajo deje su usuario de twitter por si te apetece visitar su perfil, y leí tu comentario en mi anterior entrada y gracias, claro que animan y mucho, un gran saludo.
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